Déjame contarte una historia...
Era un mecanismo minuciosamente conectado, minúsculo e
inmenso. Que crecía y crecía sin límite alguno. Era un mundo que contenía otros
mundos que a la vez formaba parte de otro. Es difícil de explicar porque el
lenguaje y las palabras no pertenecen a esos lugares, es difícil de explicar,
de representar y de reproducir, porque si bien hablamos de un todo, nuestro
lenguaje esta encadenado a los sentidos más superficiales y a la necesidad de
tu conciencia de encasillar todo lo percibido.
Pero hare el intento, tratando de rozar la poesía, tratando
de disparar sentimientos y registros.
Entonces, decía que era todo parte de un todo infinito, tan
simple que parece complejo.
Todo relacionado a la luz, a la fuerza, energía pura en crecimiento en evolución, aprendiendo alimentándose. En ese proceso llego un punto donde esa luz y esa fuerza se transformaron en vida. Y esa vida tomo distintas formas muy variadas todo con el fin de continuar ese proceso de evolución infinita. En este relato quiero centrarme en un punto del universo en especial. Un planeta, un plano y un mundo. En este planeta surgieron variadas especies, cada una con una función y un plan que aportaba al desarrollo de la vida, formando, manteniendo y desarrollando ciclos.
Entre estas especies surgió una que quiso levantar la mirada. A pesar de estar ahora dentro de una forma “encerrados” eso profundo que es parte del todo seguía dando señales, y casi sospechando de su origen, ese crecimiento constante y conexión con el universo, miraron hacia arriba, y buscaron algo, y vieron el sol, y las nubes, y vieron las estrellas y la luna, y se sintieron solos. Pero ese sentimiento no los detuvo y quisieron volar, y seguir creciendo, desde el principio que comenzaron arrastrándose, fueron levantando la mirada más y más. Y su cuerpo se fue adaptando a esa intención profunda que los movía a recordar a regresar y continuar. Y cuando el cuerpo no alcanzaba esta especie llamada Humana busco en su medio y construyo las herramientas que lo ayudaran a superar las limitaciones de su cuerpo. Y creo prótesis y maquinarias que ahorraban energías para un nuevo salto evolutivo.
Todo relacionado a la luz, a la fuerza, energía pura en crecimiento en evolución, aprendiendo alimentándose. En ese proceso llego un punto donde esa luz y esa fuerza se transformaron en vida. Y esa vida tomo distintas formas muy variadas todo con el fin de continuar ese proceso de evolución infinita. En este relato quiero centrarme en un punto del universo en especial. Un planeta, un plano y un mundo. En este planeta surgieron variadas especies, cada una con una función y un plan que aportaba al desarrollo de la vida, formando, manteniendo y desarrollando ciclos.
Entre estas especies surgió una que quiso levantar la mirada. A pesar de estar ahora dentro de una forma “encerrados” eso profundo que es parte del todo seguía dando señales, y casi sospechando de su origen, ese crecimiento constante y conexión con el universo, miraron hacia arriba, y buscaron algo, y vieron el sol, y las nubes, y vieron las estrellas y la luna, y se sintieron solos. Pero ese sentimiento no los detuvo y quisieron volar, y seguir creciendo, desde el principio que comenzaron arrastrándose, fueron levantando la mirada más y más. Y su cuerpo se fue adaptando a esa intención profunda que los movía a recordar a regresar y continuar. Y cuando el cuerpo no alcanzaba esta especie llamada Humana busco en su medio y construyo las herramientas que lo ayudaran a superar las limitaciones de su cuerpo. Y creo prótesis y maquinarias que ahorraban energías para un nuevo salto evolutivo.
Y sin entrar en detalles llegamos a este punto.
Este Ser de posibilidades infinitas, este ser universal que
se cree solo y no lo está, que se cree insignificante, y no lo es. Este Ser que
teme a fantasmas inexistentes, que cree ser lo que el reflejo y sus sentidos le
devuelve. Este Ser que a veces recuerda aquello que es invisible y se siente
confuso, y se siente solo.
Este Ser necesita saber, necesita recordar, necesita
descubrir. Debe recordar y aceptar que no es lo que cree ser, y que sus
posibilidades van mas allá de lo que le han hecho creer.
Cuando humildemente descubra quien es, y cuál es su misión
en este mundo, dejara de sentirse solo, porque a su alrededor están sus
hermanos, hermanos del mismo origen, el mismo mundo, el mismo universo,
hermanos de inquietudes, de temores, de anhelos, de sueños, de aspiraciones,
hermano de evolución y crecimiento. Cuando este Ser se libere de la creencia de
encierro, considere su cuerpo como un medio de comunicación con otros y no una
prisión, cuando considere a otros como una posibilidad más del crecimiento,
como otro camino y modo de interpretar al mundo, será ahí cuando se reconciliaran,
se unirán recordando esa motivación profunda, complementaran todos sus
conocimientos y aprendizajes en sus distintas matices.
Recordar, de eso se trata, aprender, reconocerse perdido, mirar alrededor y notar q no estamos solos, que otros están en lo mismo, que todos temen a profundizar, que todos temen descubrir esas verdades. Pero cuando ese temor es superado, cuando con suavidad y sinceridad se escuchan esas señales de lo profundo, se rompen las barreras ilusorias que nos distancian de los otros y de nuestro origen y nuestra misión, y de este universo del que formamos parte. Y creo que a eso se reduce mi vida. A aprender, a encontrar ese sentido, el porque estoy aquí y ahora, el porqué te cuento esto.
Recordar, de eso se trata, aprender, reconocerse perdido, mirar alrededor y notar q no estamos solos, que otros están en lo mismo, que todos temen a profundizar, que todos temen descubrir esas verdades. Pero cuando ese temor es superado, cuando con suavidad y sinceridad se escuchan esas señales de lo profundo, se rompen las barreras ilusorias que nos distancian de los otros y de nuestro origen y nuestra misión, y de este universo del que formamos parte. Y creo que a eso se reduce mi vida. A aprender, a encontrar ese sentido, el porque estoy aquí y ahora, el porqué te cuento esto.
He fracasado siempre, ahora mismo registro ese fracaso, pero
cuando me siento triste por haber fracasado inmediatamente me pregunto que
quería conseguir, y la respuesta no aparece, o aparecen miles de respuestas,
pero todas coyunturales, y me siento triste y en soledad, pero siempre hay algo
aquí dentro que me reconforta, y siempre me abre el camino a nuevas
posibilidades. Y si atiendo a eso, el futuro se abre, y los pensamientos se
conectan, y los registros crecen, y la mirada se amplia, y me veo al espejo y
me veo como a un niño, y miro a mi alrededor y nos veo como niños.
Y cierro los ojos y me reconforto y agradezco todo esto a lo
que pertenezco y es inmenso e infinito.
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